Niepce, Joseph Nicephore

Padre e hijo
Nacionalidad: Francia
Châlon-sur Saône 1765 - Saint-Loup-de-Varennes 1833
Inventor



Galería de obras


Comentario

Se educó en el seno de una familia acomodada, lo que le permitió dedicarse a sus aficiones sin mayor problema. Su pasión por los inventos y su interés por la ciencia eran entonces sus principales preocupaciones. Cuando estalló la revolución francesa tuvo de abandonar sus estudios en los Padres del Oratorio e incorporarse en el ejército. Sin embargo, no permaneció demasiado tiempo en el campo de batalla a causa de una dolencia que provocó su abandono. En esta época se traslada a Niza y se casa. De este matrimonio nacería un hijo. Una vez que la situación se calma regresa a la casa de sus padres y con su hermano Claude recobra su interés por los experimentos. La afición de Nicephore por el arte, en concreto por la litografía, fue un condicionante importante a la hora de tener en cuenta sus descubrimientos. Sin embargo, nunca tuvo facilidad para el dibujo por lo que decidió dirigir las proyecciones de la cámara oscura a la piedra litográfica. Su intención, según sus palabras, era "reproducir espontáneamente, por acción de la luz con degradaciones de tintas del negro al blanco, las imágenes recibidas de la cámara oscura". Por la correspondencia que mantiene en este tiempo con su hermano se sabe que su intención era la de fijar dentro de la cámara oscura las imágenes. A mediados de 1816 los experimentos comienzan a dar sus primeros frutos. En el interior de la cámara colocó una película con un compuesto fotosensible que reaccionaba con la luz. Por equivocación se utilizó una lente focal más corta como objetivo. Gracias a este fallo el experimento fue un éxito. En esta época logró el primer negativo, sin embargo no fijó la imagen y a medida que pasaba el tiempo se iba oscureciendo por efecto de la luz. Una vez alcanzados estos logros se impone tres objetivos: conseguir más definición, obtener del negativo el positivo, cambiando los colores, y luego fijar la imagen. Tras realizar nuevos experimentos descubrió que podía emplear una solución de resina para fijar las imágenes, aunque este planteamiento ofrecía varios problemas. Esta experiencia le encaminó hacia el uso de betún de Judea, lo que le permitió conseguir una imagen negativa fija que denominó heliografía. Una vez logrado este reto, el siguiente paso era fijar el positivo. Continuó experimentando con otros componentes químicos que le permitieron acabar con sus problemas iniciales. A finales de los años veinte se asocia con Daguerre, que también está realizando investigaciones en este campo. De esta colaboración surgen nuevos avances. Logran imágenes en positivo con mayor claridad. En esta asociación Daguerre aportó además su capacidad comercial, al tiempo que logró nuevos avances. La muerte de Nièpce impidió que fuera testigo de ello. A partir de este momento la historia no ha logrado determinar a cuál de estos dos personajes corresponde este invento.

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