Morandi, Giorgio

Naturaleza muerta
Nacionalidad: Italia
Bolonia 1890 - Bolonia 1964
Pintor
Futurismo


Galería de obras


Comentario

En la primera década del siglo XX, Morandi se encuentra estudiando en la Accademia di Belle Arti de su ciudad natal. Se incorpora al movimiento futurista, del que se aleja para introducirse en la pintura metafísica (1918-1920) y más tarde, junto a los miembros Valori Plastici. No obstante, su obra también se encamina hacia otras corrientes pictóricas como las obras de Cézanne -Naturaleza muerta (1914) o Las bañistas (1915)- J. Vermeer, J. B Chardin, J. B. Corot, cuyos rasgos estaban más cercanos a los valores tonales de éstos últimos. Este proceso lo podemos observar ya desde el año 1913 en los paisajes de Grizanna.
Igual que Carrà y otros metafísicos, sintió una profunda predilección por la cultura del Trecento y Quattrocento, sobre todo por pintores como Giotto. De este periodo destacan las composiciones de naturalezas muertas como Bodegón (1916), Naturaleza muerta (1918), Naturaleza metafísica (1919) o Naturaleza muerta con mesa redonda (1920) donde el esquematismo geométrico y un especial tratamiento de la luz, que tiende a ser fría con una gama de blancos, amarillos, ocres, grises, rosas o violetas son los principales elementos.
Si la metafísica consigue que Morandi ocupe un lugar destacado en el arte italiano, los años treinta representan el reconocimiento y la proyección artística de su obra. Es la época de las conocidas formas figurativas de botellas, jarras, fruteros, floreros, candiles, etc. Estos protagonistas están dotados de un color sobrio y pastoso que, poco a poco y en años posteriores, se va oscureciendo.
Otras de las facetas de Giorgio Morandi fue el grabado, que cultivó desde 1912 y hasta 1961. Son, sobre todo, las líneas rectas y los cambios de claroscuro los que dominan en estas obras. Composiciones como La cuesta de la mañana (1927), La calle blanca (1933) o Gran naturaleza muerta oscura (1934) son las más conocidas del artista.

Páginas relacionadas