Herrera, el Mozo, Francisco

Retrato de Herrera, el Mozo, Francisco


Comentario

Hijo de Herrera el Viejo, se marchó muy joven a Italia, al parecer incapaz de resistir el mal carácter de su padre. En Italia estudió pintura al fresco, muy de moda durante el Barroco decorativo allí, y que apenas se practicaba en España, por lo que los fresquistas italianos eran muy demandados. Completó sus estudios con la arquitectura, en la cual llegó a destacar por sus proyectos. Cuando regresó a Sevilla, su padre se había trasladado a la Corte madrileña. Fue nombrado co-presidente de la Academia de Sevilla con Murillo, uno de sus fundadores en 1660. Tras la muerte de su padre, Herrera también se trasladó a Madrid, donde consiguió ser Pintor del rey Carlos II, además de Maestro Mayor de las Obras Reales, por su condición de arquitecto. En el desempeño de esta función trazó los planos para la Basílica del Pilar de Zaragoza, que se inició en 1681. Al morir en 1685, el proyecto original se modificó.