Gelmírez, Diego

Catedral de Santiago de Compostela. Naves
Nacionalidad:
1068 - 1139
Obispo



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Comentario

La vicaría de Santiago de Compostela fue uno de sus primeros destinos antes de ser nombrado arzobispo de Galicia. Descendiente de una familia de nobles, tuvo mucho poder mientras desempeñó el cargo de vicario. Mantuvo buenas relaciones con el papa Pacual II. Logró convencerle para que nombrara cardenal a ocho canónigos de la iglesia de Santiago e, incluso, fue a Roma para obtener el palio. Pero las relaciones se enfriaron en el año 1115 cuando quiso que le nombraran arzobispo. Pascual II no fue partidario de esto y Gelmírez tuvo que esperar hasta el año 1119 para acceder a este escalafón. Su nombramiento como arzobispo provocó la ira del arzobispo de Toledo Bernardo, ya que esto suponía la incorporación de la diócesis de Mérida a Santiago, lo que no convenía a Toledo. Estas circunstancias llevaron a Gelmírez a celebrar un Concilio "nacional" en Santiago. Finalmente, logró que Santiago pasara a depender directamente de Roma.
Una de sus grandes retos fue imitar y trasladar a España el modelo monacal de Cluny. Para lograr este objetivo mandaba periódicamente a Francia a sacerdotes gallegos. Cuando escribió sus memorias, contó con la ayuda de dos secretarios franceses y uno gallego. En este tiempo, Santiago ya se había constituido como uno de los puntos clave del cristianismo, donde llegaban multitud de peregrinos. En este sentido, el gallego fue uno de los grandes impulsores de este centro de peregrinaje. Promovió la arquitectura y la construcción de la basílica románica. También impulsó el camino financiando la edificación de hospedajes.
Su ambición política le llevó a tener, a lo largo de su vida, serios enfrentamientos con doña Urraca.

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