Cerezo, Mateo

Desposorios de Santa Catalina


Comentario

Mateo Cerezo es integrante de la tercera generación de pintores madrileños del Barroco. Curiosamente, todos ellos murieron jóvenes. En este caso, Cerezo murió a los 40 años, por lo cual su obra es muy escasa: hemos de tener en cuenta que un joven que deseaba ser pintor en España se inscribía a los nueve años de edad en el taller de un pintor. Allí desarrollaba faenas manuales de limpieza y mantenimiento del taller. Sólo a partir de los 15 ó 16 años se le permitía empezar a pintar, rellenando fondos o partes poco importantes de los cuadros del maestro. Se conseguía la suficiente autonomía sólo hacia los 20-25 años. Eso nos deja para Cerezo tan sólo 15 años de actividad profesional; su caso no es extraño, sino de lo más frecuente entre los pintores de su generación, fallecidos todos muy jóvenes. Los temas que trató Mateo Cerezo fueron religiosos y bodegones, habiendo sido discípulo del gran Carreño de Miranda. Su estilo fue el del típico Barroco madrileño, influido por el tenebrismo y orientado a abastecer la ingente demanda que creaba en Madrid el hecho de ser Corte real y sede de las principales Órdenes religiosas.

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