Cánova, Antonio

Retrato de Cánova, Antonio
Nacionalidad: Italia
Possagno 1757 - Venecia 1822
Escultor



Galería de obras


Comentario

De su padre, cincelador de profesión, hereda el gusto por la talla. Para aprender el arte de la escultura se trastada a Venecia, donde ingresa en el taller de G. Bernardi. En esta época acude a la escuela de desnudo de la Academia y a la Galería de Filippo Farsetti, donde estudia las obras de la antigüedad. Uno de sus primeros clientes fue el senador Giovanni Falier, para quién realizó Eurídice y Orfeo. En un primer momento revela cierta influencia de Bernini, que más tarde superará cuando realice el grupo Dédalo e Icaro. Gracias a esta escultura, ganó prestigio y se hizo con una suma de dinero que le permitió realizar un viaje a Roma, donde finalmente acabaría instalándose. En la Ciudad Eterna continuó el estudio de las antigüedades y rápidamente se introdujo en los círculos artísticos, donde se imponen las nuevas tendencias clasicistas. En la década de los ochenta esculpe Teseo sobre el minotauro que acoge el Victoria and Albert Museum de Londres. El clasicismo del arte griego se impone en esta obra, que sería admirada por intelectuales de la época como Gavin Hamilton y Quatremère de Quincy. De los monumentos fúnebres que realiza sobresale el de María Cristina de Austria. En este conjunto introduce elementos novedosos con los que crea una nueva tipología. Otro de los géneros que aborda con absoluta maestría es el mitológico. En sus figuras se impone la elegancia y la sensualidad. Algunos ejemplos son: Amor y Psique o Venus y Adonis. Uno de sus grupos más célebres es el de las Tres Gracias. En estas creaciones se reproduce un concepto de belleza que obedece a la perfección. Frente a la nostalgia y el romanticismo de su bocetos, sus obras finales resultan mucho más frías. Con Napoleón en el poder, su éxito alcanzó grandes cotas. A esta época pertenecen los bustos y estatuas que realiza del emperador y su familia. La más célebre representa a Paolina Borghese Bonaparte como una Venus Victoriosa. En 1802 fue nombrado inspector de Antigüedades y Bellas Artes. Cuando Napoleón se retira del poder, su prestigio es tal que realiza las gestiones para la devolución a Italia de todas las obras de arte que habían sido transferidas a Francia. A medida que pasa el tiempo se introducen nuevas tendencias estéticas que llegarían a reflejarse en la obra de Canova. Prueba de ello es el patetismo que se refleja en algunas de sus obras religiosas como La Magdalena desvanecida o Llanto sobre el cuerpo de Cristo. En su producción también se advierte la admiración que siente por los escultores del Quatroccento.

Páginas relacionadas