Cueva, Beatriz de la

Iglesia del Convento de la Merced (Antigua, Guatemala)
Nacionalidad: España
Ubeda 1500 h. - Antigua Guatemala 10-9-1541
Gobernadora



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Comentario

Nos encontramos ante una mujer de personalidad compleja y de la que, desgraciadamente, se sabe muy poco. En realidad, la mayoría de los datos que tenemos la relacionan con el segundo viaje de Pedro de Alvarado a España y con su inesperada muerte en Guatemala. Cierto es que fue la segunda gobernadora de América, después de María Alvarez de Toledo y Rojas, pero fue tan fugaz su gobernación y en circunstancias tan extrañas, que resulta difícil caracterizarla como tal.

Se sabe que fue una mujer ardiente y apasionada, de gran temple y ambiciosa, y que llegado el momento hizo valer su voluntad aun a sabiendas de que siendo mujer tendría no pocas barreras que vencer. El fatídico terremoto de Guatemala acabó con su vida.

Beatriz de la Cueva, natural de Úbeda (Jaen), llegó a Las Indias en compañía de su esposo Pedro de Alvarado, quien previamente había estado casado con su hermana Francisca. En ambos matrimonios intervino el influyente secretario de Carlos V, Francisco de los Cobos, nacido también en Úbeda. La llegada de Beatriz como nueva esposa del gobernador de Guatemala fue un acontecimiento lleno de fastuosidad que causó la admiración de aquellas gentes.

Aparte de la nueva comitiva que había partido desde España, Doña Beatriz llevaba consigo un valioso equipaje valorado en treinta mil ducados de mercadería de muchas cosas ricas, así brocados y telas de oro y plata y todo género de sedas y tapicería fina y otras muchas cosas de ciertos factores de mercaderes de Medina del Campo. Su presencia constituyó un cambio radical en las formas de vida de Guatemala: en la comida, en el vestido, en la crianza y atención de los niños. Impuso las modas españolas en aquellas tierras.

La muerte del adelantado provocó un problema de sucesión en la gobernación de Guatemala. Antes de emprender su última expedición, Pedro de Alvarado en previsión de su ausencia, dejó como teniente de gobernador a Francisco de la Cueva, cuñado y yerno, ya que estaba casado con Leonor, hija suya natural. En estas circunstancias y muerto Alvarado, el Virrey de México, nombra Virrey de Guatemala interino a Francisco de la Cueva. Aunque éste era querido y respetado por los guatemaltecos, recibieron con desagrado la orden por considerarla una intromisión en sus asuntos. Por ello se planeará un singular proceso de sucesión que, si bien terminaría confirmnando lo anterior, esquivaba la intervención del Virrey de México, con lo cual todos quedaban satisfechos.

El 9 de septiembre de 1541 se reunió el cabildo de Guatemala y por votación mayoritaria decidió el nombramiento de Doña Beatriz de la Cueva como gobernadora, cargo que aceptó de buen agrado, firmando la toma de posesión como "la sin ventura Doña Beatriz". Así se convertía en la primera mujer española que ostentaba el cargo de gobernadora de Las Indias, cargo que le duró un día, porque el Volcán Agua entró en erupción el día 10 y una masa de lodo inundó la ciudad. El cuerpo de Doña Beatriz fue encontrado sin vida días después.

Doña Francisca y Doña Beatriz eran sobrinas del Duque de Alburquerque, descendientes del célebre Don Beltrán de la Cueva, mayordomo del rey Enrique IV de Castilla, considerado el padre de Juana La Beltraneja que estuvo a punto de ser reina.

Francisca y Beatriz eran hijas de Don Luis de la Cueva, Almirante de Santo Domingo, Comendador de Alcántara y hermano del Duque de Alburquerque y de Doña María Manrique de Benavides. Tuvieron varios hermanos, pero casi todos murieron en distintas guerras contra el ejército francés en Argel.

Francisca fue dama de honor de la corte de Doña Leonor de Austria, futura reina de Francia, por el año de 1527. Sobre Francisca nos dice Fuentes y Guzmán que era una mujer colmada del esplendor claro de su ilustre sangre, virtud, discreción y belleza, que la hacían ser codiciada de muchos títulos y grandes mayorazgos de aquel tiempo. Bernal Díaz del Castillo se refiere a ella como una mujer hermosa en extremo. Igual nos presenta a su hermana Beatriz (según Bernal Díaz y Adrián Recinos no eran hermanas sino primas segundas).

De su hermana, añade Ricardo Majó Framis, que era fina como de seda toda ella, especie de altanera muñequena aristocrática. Y de Beatriz dice que era toda de fino contorno, de un quebradizo natural, como una rosa de grana apasionada, fiera, aterciopelada, y quizás más inteligente que la otra. Ambas hermanas eran naturales de la Villa de Úbeda, en la provincia de Jaén, Andalucía, de la que lo era también Francisco de los Cobos, privado de Carlos V. Francisca nació entre los años 1485 y 1500, y Beatriz, aunque se desconoce la fecha exacta de su nacimiento, se supone que haya sido en 1500. Dato interesante es que Beatriz estaba emparentada con María Alvarez de Toledo y Rojas, esposa del virrey Diego de Colón y primera virreina de Santo Domingo, de la siguiente forma: La tercera hija de Diego y María, Juana Colón, estaba casada con don Luis de la Cueva, hermano del duque Alburquerque, y por tanto tío abuelo de Doña Beatriz.

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