Adax

Claudio II contra los bárbaros
Nacionalidad: Alanos
Siglo IV - Siglo V
Caudillo



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Comentario

La invasión del territorio asentado entre el norte del Cáucaso y los Urales y ocupado por un pueblo de origen iranio hacia el año 360 provocó la derrota de los alanos y su esparcimiento hacia otras tierras. Al frente de uno de estos grupos, Adax se dirigió hacia la zona central de Europa. En este punto su pueblo se unió a los suevos y los vándalos y a comienzos del siglo V se establecieron en Austria, concretamente en la Norica, y en la Retia, situada entre Suiza y Baviera. Pocos años después, suevos, vándalos y alanos se adentraron en las Galias, destrozando todo aquello que se interponía en su camino. En el año 409 alcanzaron los Pirineos y llegaron a Hispania. Las autoridades romanas apenas pudieron hacer nada para frenar su espectacular avance. Para enfrentarse a ellos los nobles hispanorromanos Dídimo y Veriniano organizaron dos líneas defensivas en los Pirineos. Sin embargo, no tuvieron ningún éxito y los bárbaros cruzaron las fronteras. Una vez en el país arrasaron todo lo que se encontraron a su paso. De este capítulo dejó constancia Hidacio en su Crónica. Hacia el año 411 la situación se calma y los tres pueblos deciden repartirse el territorio. Bajo el mando de Adax, los alanos se quedaron con Lusitania y la Cartaginense. Pero esta adjudicación no contó con el beneplácito de los romanos. En consecuencia, sufrieron el ataque de las tropas visigodas al frente de las cuales estaba Valia. Los visigodos actuaban por mandato del emperador romano Constancio, con quién habían alcanzado un acuerdo por el que defenderían el Imperio a cambio de bienes. La lucha se saldó con la muerte de su cabecilla, Adax, y la desaparición del pueblo alano. Quienes lograron sobrevivir a este capítulo juraron fidelidad a Gunderico, rey de los vándalos.

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