Mendoza, Catalina de

Bodegón con empanada
Nacionalidad: España
Granada 5-2-1542 - 15-2-1602
Pintora



Galería de obras


Comentario

Pintora y beata. Mujer de gran cultura, ocupó un lugar destacado en la corte de Felipe II. Como pintora se especializó en la pintura de flores y bodegones.

Perteneció a la famosa familia de los Mendoza, una familia de la nobleza alavesa que más tarde se estableció en Guadalajara y, finalmente, se extendió por toda la península, llegando incluso a poseer un virreinato en Nueva España.

Hija natural de Iñigo López de Mendoza, cuarto Marqués de Mondéjar, y de Luisa de Mosquera. Su padre tuvo otra hija legítima del mismo nombre, que se casó con el tercer conde de Puebla del Maestre.

Catalina nació en Granada y, gracias a sus abuelos paternos Luis Hurtado de Mendoza y Catalina de Mendoza, recibió una esmerada y culta educación. Fue una mujer de amplia cultura, instruida en las ciencias, la religión, los idiomas, la música, el dibujo y la pintura. Recibió además una sólida formación espiritual.

Fue dama de honor de Juana de Austria, hermana de Felipe II y regente en su ausencia tras enviudar como reina de Portugal. Catalina brilló en la corte por su belleza, ingenio y saberes. Se casó por poderes con el Conde de Gomera, pero a causa de una infidelidad y la vida licenciosa de éste, no llegó a convivir con él y pidió la disolución del matrimonio y la dispensa para entrar en religión.

Quedó como administradora de los bienes de su padre cuando fue nombrado Virrey de Valencia en 1571 y luego en 1575 de Nápoles, hasta su vuelta en 1580, labor que realizó gran habilidad.

Tras el regreso de su padre, la pintora le solicitó y recibió su autorización para disponer libremente de su herencia. Siguió la tradición familiar de realizar obras de beneficencia (fundación de hospitales y orfanatos) y de promoción de la religiosidad (dotación de bienes para la fundación de conventos y celebración del culto). Catalina hizo donación de su herencia a la Compañía de Jesús para la fundación del Colegio de Jesuitas de Alcalá de Henares.

Como pintora, se especializó en la pintura de flores y bodegones, un género considerado menor, muy practicado por las mujeres. También realizó algunos retratos, como el del Conde de Gomera y el del pintor holandés Schalcken. Estilísticamente, su pintura se caracteriza por una gran minuciosidad y delicadeza. Catalina de Mendoza firmó su obra con el apellido familiar, tal vez porque las mujeres eran educadas en la cultura de lo privado y en la discreción. Actualmente, sus pinturas se encuentran diseminadas en diversos museos europeos.

Páginas relacionadas