Francisco de Goya y Lucientes
Museo del Prado

Cacharrero

Autor: Francisco de Goya y Lucientes
Fecha: 1778-79
Museo: Museo del Prado
Características: 256 x 220 cm.
Estilo:
Material: Oleo sobre lienzo
Copyright: (C) ARTEHISTORIA

Cacharrero

Comentario

El Cacharrero es uno de los cartones más bellos de los pintados por Goya. Servía como modelo a un tapiz destinado a la decoración del dormitorio de los Príncipes de Asturias en el Palacio de El Pardo. Se situaría enfrente de la Feria de Madrid de lo que se deduce que el tema principal de la sala era el ambiente festivo de la capital de España, muy apreciado por la nobleza y la Casa real de fines del XVIII, que se vestía de maja y de majo para participar en las verbenas. En el primer plano se observa a un valenciano, según Goya, vendiendo vajilla, mientras dos mujeres y una anciana observan la mercancía. Representar a una anciana con dos jóvenes se ha querido interpretar como una escena de prostitución, con una celestina muy típica de las ferias y que Goya mostrará en las Majas al balcón. Tras esta primera escena se aprecia un coche de caballos en cuyo interior, a contraluz, el artista ha pintado la silueta difuminada de una mujer. Al fondo se observan más figuras y varias edificaciones de la ciudad. Goya parece haber detenido el tiempo con sus pinceles, como si la escena se retuviese en nuestra retina durante un instante y luego continuara, dando una muestra de su capacidad para representar la vida cotidiana. La luz de atardecer sirve para reforzar el realismo de la imagen. La calidad de la vajilla contrasta con la pincelada tan suelta empleada por el pintor, cuyos tonos se hacen cada vez más vivos. Como los demás cartones para tapiz pintados por Goya, debemos su exposición en el Museo del Prado a la labor como Director de la institución del pintor Federico de Madrazo, quien decidió exponer estas magnas obras en las salas de la primera pinacoteca del mundo en 1870. Este mismo director se preocupó también del uniforme del personal que trabajaba en el Museo, trabajadores que tuvieron que soportar la gran afluencia de público, que esperaba largas colas cuando se instalaron los cartones.