Autor Anónimo
Biblioteca de la Universidad de Valladolid

Beato de Valcavado. La siega

Autor: Autor Anónimo
Fecha: Siglo X
Museo: Biblioteca de la Universidad de Valladolid
Características:
Estilo: Alta Edad Media
Material: Miniatura
Copyright: (C) ARTEHISTORIA

Beato de Valcavado. La siega

Comentario

El Beato de Valcabado es uno de los códices prerrománicos más interesantes que se ha conservado. Fue mandado realizar en el año 970 por el abad Sempronio y lo ejecutó un copista de nombre Oveco; tardó 92 días.
El códice permaneció en el monasterio de Valcabado hasta el siglo XVI, momento en que está documentado temporalmente en León. Tras un nuevo paso por el monasterio, se tienen referencias en Toledo, donde pertenecía a un secretario de Felipe II, y posteriormente en Madrid. En el siglo XVII aparece documentado en Valladolid, en el Colegio de la Compañía de Jesús. La expulsión de los jesuitas en tiempos de Carlos III llevaría el códice a la biblioteca de la Universidad vallisoletana y después a la de Santa Cruz.
En esta imagen se ilustra una parte del capítulo 14 del Apocalipsis: "Miré, y he aquí una nube blanca; y sobre la nube uno sentado semejante al Hijo del Hombre, que tenía en la cabeza una corona de oro, y en la mano una hoz aguda. Y del templo salió otro ángel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar ha llegado; pues la mies de la tierra está madura. Y el que estaba sentado sobre la nube metió su hoz en la tierra, y la tierra fue segada. Salió otro ángel del templo que está en el cielo, teniendo también una hoz aguda. Y salió del altar otro ángel, que tenía poder sobre el fuego, y llamó a gran voz al que tenía la hoz aguda, diciendo: Mete tu hoz aguda, y vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras. Y el ángel arrojó su hoz en la tierra, y vendimió la viña de la tierra, y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios. Y fue pisado el lagar fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre hasta los frenos de los caballos, por mil seiscientos estadios". Las ranas y el Cordero sobre el Monte Sión son otras ilustraciones de este Beato.