Piero della Francesca
Galería de los Uffizi

Battista Sforza

Autor: Piero della Francesca
Fecha: 1465 h.
Museo: Galería de los Uffizi
Características: 47 x 33 cm.
Estilo: Renacimiento Italiano
Material: Oleo sobre tabla
Copyright: (C) ARTEHISTORIA

Battista Sforza

Comentario

Piero della Francesca se traslada en abril de 1469 a la corte de Urbino por expresa invitación de la Confraternità dei Corpus Domini, posiblemente para continuar un retablo encargado a Paolo Ucello que debido a su avanzada edad no podía continuar. Durante su estancia en la ciudad entabló una intensa relación con los duques de Urbino, Federico de Montefeltro y su esposa Battista Sforza, surgiendo una serie de obras fundamentales en la producción de Piero: la Flagelación, el retrato doble de los duques, la Virgen de Senigallia y la Virgen con el Niño, santos y Federico de Montefeltro. Los especialistas consideran el Doble retrato y doble triunfo de Federico de Montefeltro y Battista Sforza como la última obra de Piero relacionada con la Corte de Urbino. Se trataría de un díptico - cuyo marco original se ha perdido - en el que los retratos aparecen en el anverso y los triunfos en el reverso. La figura de Battista Sforza se muestra de estricto perfil, recortada sobre un fondo en el que contemplamos el paisaje de los dominios de los duques, tomado desde un punto de vista elevado. La tonalidad blanquecina de la duquesa hace pensar a algunos especialistas que el retrato se realizó tras el fallecimiento de ésta, el 6 de julio de 1472. La figura y el paisaje están aparentemente desconectados pero la luz sirve de nexo de unión entre ambos planos, resultando una obra de delicada belleza en la que destacan los detalles de los brocados, las joyas y el tocado, de marcada influencia flamenca. Piero della Francesca tomó como fuentes para ejecutar sus retratos las obras de Pisanello y de Antonio Pollaiolo, uno de los pintores favoritos del duque, realizando un trabajo que estilísticamente se encuentra entre ambos artistas, recogiendo lo que más le interesa de cada uno. Tras este retrato está el Triunfo de Battista Sforza, formando un programa iconográfico de gran complejidad.