Vincent Van Gogh
National Gallery de Londres

Silla de Van Gogh

Autor: Vincent Van Gogh
Fecha: 1888
Museo: National Gallery de Londres
Características: 93 x 73´5 cm.
Estilo: Neo-Impresionismo
Material: Oleo sobre lienzo
Copyright: (C) ARTEHISTORIA

Silla de Van Gogh

Comentario

La noche del 23 de diciembre de 1888 Gauguin y Van Gogh tuvieron una fuerte discusión. Su tensa relación, iniciada en octubre, alcanzó el culmen cuando Vincent amenazó a Paul con un cuchillo. Gauguin decidió abandonar la Casa amarilla y alojarse en un hotel con intención de regresar a París. Vincent, convencido de su culpabilidad y para solucionar el conflicto, decidió arrancarse el lóbulo de la oreja y enviárselo a su amigo en señal de arrepentimiento. Gauguin abandonó definitivamente Arles y Vincent fue internado en un hospital local. Esta obra debió realizarse al poco tiempo de marcharse Gauguin; comparada con su compañera - la Silla de Gauguin - muestra la diferencia entre ambos artistas. Vincent se conforma con una silla de paja sobre la que deposita su vieja pipa y su rollo de tabaco; al fondo podemos contemplar una caja - en la que estampa su firma - de la que salen brotes de cebolla para reafirmar su sencillez. El artista ha empleado una perspectiva elevada para su silla, perfectamente dibujada al marcar las líneas de los contornos con un fuerte trazo de color oscuro, siguiendo el "cloisonnismo" de los simbolistas. Toda la perspectiva se anula con la pared del fondo, pintada en tonos azules mientras que el suelo embaldosado recuerda al Quattrocento. Precisamente ese suelo está contemplado en otra perspectiva, mezclando diferentes puntos de vista como hacía Degas. Las pinceladas empleadas por Vincent no son tan vigorosas como en otras obras; sin embargo, en la zona del suelo se puede apreciar el empaste de color, igual que en parte de la pared y las patas de la silla. Respecto a los tonos utilizados, son los preferidos por el pintor: amarillos y azules predominan en una composición llena de melancolía y tristeza por haber perdido aquello en lo que tanto empeño había puesto: la creación de la Comunidad de Autores del Sur. Con la marcha de Gauguin su deseo se veía remitido al fracaso. Pero también hay cierta esperanza en la escena al desarrollar Vincent toda su capacidad creativa en la corta vida que le resta.