Caravaggio
Iglesia de San Agustín de Roma

Virgen de los Peregrinos, Madona de Loreto

Autor: Caravaggio
Fecha: 1603-04
Museo: Iglesia de San Agustín de Roma
Características: 260 x 150 cm.
Estilo: Barroco Italiano
Material: Oleo sobre lienzo
Copyright: (C) ARTEHISTORIA

Virgen de los Peregrinos, Madona de Loreto

Comentario

Varias son las razones que podrían explicar esta imagen de la Virgen que Caravaggio nos ofrece, poco frecuente por su carácter votivo tan alejado del naturalismo cotidiano que solía manejar. El óleo fue un encargo de Ermete Cavalletti para la capilla familiar en la iglesia de San Agustín. El encargo se realizó en el año 1603, por lo que estaba muy reciente un gran acontecimiento religioso de la Roma Contrarreformista: el Jubileo Papal de 1600. Según este jubileo, los peregrinos que acudieran a Roma recibirían la salvación eterna, igual que ocurre hoy día con los jubileos de Santiago de Compostela, que arrancan de la misma tradición. El hecho es que durante ese año se calcula que acudieron a Roma cerca de un millón doscientos mil visitantes. Ese homenaje de peregrinación es el que recoge el lienzo de la Virgen de la Loreto. Si lo cruzamos con el hecho de que la Roma contrarreformista pidió a los artistas que favorecieran el culto a la Virgen, se explica perfectamente la escena, con una virgen escultórica, como un ídolo de altar, adorada por dos peregrinos venidos de muy lejos. Otros datos ayudan a subrayar este sentido del lienzo, como son los pies sucios de los peregrinos, que señalan el largo y duro camino recorrido. Parecen madre e hijo, pues la mujer es muy anciana y desdentada, mientras que el varón resulta más joven y vigoroso; necesariamente habrá ayudado a la anciana a llegar. La Virgen con su Niño en los brazos adopta una pose muy informal con los pies cruzados, franqueando la entrada de un edificio monumental que evidentemente resulta una iglesia, aunque también puede identificarse con la puerta del cielo, que atravesarán todos aquellos peregrinos que hubieran acudido a la llamada del Papa. Lejos de la dignidad de la escena, señalaremos que la modelo de la Virgen era una prostituta romana amiga de Caravaggio, llamada Lena, que también posó para la Virgen de los Palafreneros y otros muchos cuadros.

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