El Greco
Galeria Estense

Tríptico de Módena, Alegoría del caballero cristiano

Autor: El Greco
Fecha: 1567 h.
Museo: Galeria Estense
Características: 37 x 24 cm.
Estilo: Manierismo
Material: Oleo sobre tabla
Copyright: (C) ARTEHISTORIA

Tríptico de Módena, Alegoría del caballero cristiano

Comentario

El Tríptico de Módena se considera la obra cumbre pintada por El Greco durante la estancia en su Creta natal. La tabla central tiene en su lado anterior esta imagen de la Alegoría del caballero cristiano y en su parte posterior una Vista del Monte Sinaí. La acompañan en los laterales la Adoración de los pastores y el Bautismo de Cristo. El nombre de Tríptico de Módena procede de haber sido descubierto en los sótanos de la Galleria Estense de esa ciudad en el año 1937. La escena está presidida por la figura de Cristo, que porta la bandera de la Resurrección y pisa a la muerte y al diablo sobre un libro, sostenido el conjunto por los símbolos de los evangelistas - el ángel, el toro, el águila y el hombre -. A su alrededor se observan diferentes símbolos de la Pasión como la columna, la cruz o la escalera, sostenidos por ángeles. Cristo corona al caballero cristiano, en cuya figura también se ha visto a un príncipe o incluso a un santo. Sobre este personaje se sitúan dos ángeles, uno de ellos con el cáliz y la hostia. La zona baja está presidida por tres figuras femeninas - una de ellas rodeada de niños - y a ambos lados de ellas se observan la zona de los condenados - presidida por la boca del Leviatán - y de los bienaventurados, presidida por un obispo que imparte la comunión. Se puede entender esta enigmática escena como un Juicio Final, tan habitual en el mundo gótico. Doménikos organiza la composición a través de líneas zigzagueantes que preludian las diagonales del Barroco. Esta composición parece inspirada de un grabado veneciano mientras que para la zona del infierno se inspiraría en una obra de Durero. De esta manera, demuestra su marcada dependencia de las estampas procedentes de Italia, a las que añade elementos bizantinos, conjugando el "bilingüismo" tradicional de la Escuela cretense del siglo XVI. Sin embargo, la originalidad de Doménikos estriba en sus deseos de captar los conceptos del Renacimiento y superar los modelos de los que parte. No debemos olvidar el concepto intelectual que incorporará en buena parte de sus obras, en el que estriba su enorme originalidad. Podríamos encontrar en esta imagen el precedente de la Alegoría de la Liga Santa, que años más tarde pintará Doménikos para Felipe II.

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