Peter Paul Rubens
Catedral de Amberes

La erección de la Cruz

Autor: Peter Paul Rubens
Fecha: 1610-11
Museo: Catedral de Amberes
Características: 462 x 300 cm.
Estilo: Barroco Centroeuropeo
Material: Oleo sobre tabla
Copyright: (C) ARTEHISTORIA

La erección de la Cruz

Comentario

Al poco de llegar a Amberes procedente de Italia -donde realizó su segundo aprendizaje- Rubens recibe su primer encargo importante: el retablo de la Erección de la Cruz destinado al altar mayor de la iglesia de Santa Walpurgis. Cornelis van der Geest, un rico e influyente comerciante, encargó la obra, estableciendo una estrecha relación con el pintor. Rubens dijo de Van der Geest con motivo de su muerte: "el mejor de los hombres y uno de mis amigos más antiguos, en quien siempre encontré, desde mi juventud, a un constante patrón".A pesar de que el encargo debía presentar la estructura de un tríptico en el que se incluyeran imágenes de santos y episodios de sus vidas, el pintor flamenco resolvió acertadamente el envite al trasladar estos temas a las alas exteriores para realizar una composición unitaria en las tres tablas, ocupando el espacio central el episodio principal, siguiendo las directrices de la Contrarreforma. Rubens realizó un boceto preparatorio que se conserva en el Museo del Louvre donde encontramos significativas diferencias respecto a la obra definitiva. El maestro flamenco ha tomado como referencia compositiva la Crucifixión de Tintoretto, pero acentuando aún más la diagonal que forma el cuerpo de Cristo. La potente anatomía de los sayones y sus escorzadas posturas están inspiradas en la estatuaria clásica y en Miguel Angel, dos de sus fuentes favoritas. Para el claroscuro debemos buscar la inspiración en Caravaggio, pintor italiano que debió conocer en Roma, aunque no existe documentación que lo asegure. Con estas diversas fuentes, Rubens crea una obra difícilmente superable, en la que la violencia, la tensión y el dramatismo están contenidos de manera espectacular. La composición se organiza con una acentuada diagonal típica del Barroco, que se proyecta desde el fondo del espacio pictórico hasta el plano del espectador, precipitándose hacia ese plano dos de los sayones. Los gestos de tensión se convierten en otro foco de atención, especialmente el rostro de Cristo, inspirado en el Laoconte, estatua helenística muy admirada por Rubens. Los ojos de Jesús se dirigen hacia la parte superior de la escena, concretamente hacia las estatuas de Dios Padre y los ángeles que remataban el retablo original, donde se había estudiado especialmente el efecto que causaría ya que el altar se elevaría por diecinueve escalones, tal y como se observa en lienzo de Anthoon Gheringh. En la actualidad, el retablo se puede contemplar junto al Descendimiento de la cruz en el transepto de la catedral de Amberes.

Páginas relacionadas