Peter Paul Rubens
Catedral de Amberes

Descendimiento de la Cruz

Autor: Peter Paul Rubens
Fecha: 1611-14
Museo: Catedral de Amberes
Características: 420 x 310 cm.
Estilo: Barroco Centroeuropeo
Material: Oleo sobre tabla
Copyright: (C) ARTEHISTORIA

Descendimiento de la Cruz

Comentario

El éxito obtenido con La erección de la Cruz permitió a Rubens recibir un nuevo encargo. La Cofradía de Arcabuceros decidió encargar para su capilla en la catedral de Amberes un tríptico con el tema del Descendimiento de la Cruz en su panel central. Nicolas Rockox será uno de los principales promotores del encargo por lo que aparece representado entre los asistentes a la Presentación en el templo. La razón de esta temática vendría impuesta por el patrono del gremio de arcabuceros, San Cristóbal. Cristophoros como portador de Cristo se muestra en las puertas exteriores del tríptico al tiempo que se evoca tanto en la Visitación como en el Descendimiento o la Presentación ya que el cuerpo de Cristo será sostenido por la Virgen, los discípulos y Simeón, respectivamente.El Descendimiento tiene bastantes vínculos con La elevación, especialmente el claroscuro que sirve para destacar la figura del Cristo muerto -inspirándose en Caravaggio- y la manera de acentuar el volumen de las figuras. Sin embargo, en esta tabla encontramos una menor profundidad espacial mientras que los personajes se disponen como si de un relieve clásico se tratara. La disposición de la figura de Jesús repite esquemas compositivos del Cinquecento, apuntándose a Danielle da Volterra como fuente directa. Pero encontramos una diferencia iconográfica importante respecto a las fuentes italianas ya que la Virgen no se desvanece y participa activamente en el descendimiento del cuerpo de su hijo, acto en el que participan todos los personajes que interviene en la escena, unificando la acción para concentrar la tensión y el dramatismo del momento. Las amplias y volumétricas figuras recuerdan tanto a la estatuaria clásica como a Miguel Angel; concretamente empleará la imagen del Laoconte para Cristo. La disposición de las figuras ocupa todo el espacio pictórico, organizándose la composición en una potente diagonal que avanza desde el fondo de la tabla hasta el espacio del espectador, otorgando un ritmo lento a la escena. Las figuras presentan escorzadas posturas, aportando mayor tensión al conjunto. Las tonalidades brillantes y el detallismo de las telas son características habituales de la pintura flamenca.

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