Cartago

Casas púnicas del barrio de Anibal en Cartago
Localización: Túnez


Comentario

Fue la colonia fenicia más famosa y floreciente fundada por Tiro en la costa septentrional de África, cerca de Túnez. El historiador Timeo afirma que su fundación se produjo en el 814 a.C. Según la leyenda, Elisa llegó allí huyendo de Tiro, donde su hermano Pigmalión había dado muerte a su marido, Siqueo. Los indígenas que habitaban en la región le concedieron el espacio que cubriera una piel de buey tirada en el suelo; Elisa cortó en tiras finísimas la piel y cubrió un terreno suficientemente grande para fundar una ciudad, Qart Hadasht (Cartago, en latín), que quiere decir "ciudad nueva".
Cartago pronto adquirió un carácter eminentemente mercantil, extendiéndose por Túnez, y fundó colonias desde el golfo de Sidia hasta Tánger, controlando Sicilia, Cerdeña, norte de África y sur de España. Después de hacer tributarios a los pueblos vecinos impuso su hegemonía a las demás colonias fenicias de África, obligándolas a formar una confederación de ciudades bajo su mando. Desde el siglo VI a.C., y por efecto de su gran expansión, estuvo en lucha primero con los griegos y posteriormente con los romanos. A partir del 264 a.C., y durante 120 años, romanos y púnicos se enfrentaron en la mayor guerra de la antigüedad, donde destacaron genios militares como Amílcar Barca (Primera Guerra Púnica) y Aníbal (Segunda Guerra Púnica). Sin embargo, la potencia romana era imparable y los cartagineses fueron progresivamente perdiendo sus dominios coloniales. Finalmente, los romanos la arrasaron en el 146 a.C., terminando así el mayor enfrentamiento de la antigüedad. En el año 44 a.C. César mandó fundar una colonia romana en Cartago y, durante el imperio, se convirtió en la ciudad más rica del Mediterráneo central y occidental y en punto de referencia cultural. En el siglo V d.C. fue conquistada por los vándalos y reconquistada por los bizantinos en el 533. Con la llegada árabe a finales del siglo VII empezó a decaer rápidamente, hasta quedar sus puertos inutilizados.
A finales del siglo XIX no quedaba en pie nada de la ciudad levantada por los cartaginenses. La destrucción llevada a cabo por los romanos fue tan meticulosa que, aparentemente, nada de la Cartago púnica quedó sobre la tierra. Pero los esfuerzos de los arqueólogos durante todo el siglo XX han conseguido levantar una pequeña parte de lo que fue la ciudad. La mayoría de los restos son de etapa romana, construida sobre las ruinas de la ciudad fenicia, pero las últimas campañas han desenterrado fascinantes restos de la ciudad. Ésta se asentaba en un itsmo y contaba con una grandiosa muralla triple que la protegía de los ataques terrestres. Sus dos puertos marítimos eran su razón de ser; uno de ellos, descrito por Apiano, era rectangular, de uso civil y el otro era circular y de uso militar. A pesar de la destrucción romana, se ha podido recuperar todo un barrio púnico que data de la última fase urbanística de la ciudad, entre el fin de la II guerra púnica y su destrucción.