Lanzas celtibéricas

Nacionalidad: Celtiberia


Comentario

Las lanzas celtíberas tenían un asta de madera en la que se fijaba una punta de lanza de hierro en el extremo, y en la parte posterior, un regatón cónico, que servía para apoyar la lanza en el suelo cuando no se usaba.

Según su tamaño, y probablemente su función, existían lanzas de diferentes tipos. Hay lanzas arrojadizas, que empleaba la infantería, a modo de jabalinas lanzadas a distancia; así como lanzas con punta de hierro más grandes, que se asocian a ajuares con elementos de arreos de caballo, lo que parece indicar que eran usadas para acometer con ellas desde los caballos.

En Numancia hay documentadas puntas de hierro pertenecientes a otros tipos de armas enastadas, destacando la falarica, de asta mixta, siendo una parte de madera y otra de hierro, y que se empleaba como arma arrojadiza. También tuvo importancia el soliferrum, que era totalmente de hierro, y se empleaba también como arma arrojadiza.

Apiano consideró que las lanzas eran el arma principal de los celtíberos. Su importancia está indicada por la amplia presencia de restos en necrópolis celtibéricas, así como por las numerosas alusiones a ellas en las fuentes clásicas.

Las lanzas se empleaban arrojándose desde corta distancia debido a que tenían un alcance en torno a 30 metros. Una vez lanzadas, los celtíberos cargaban contra el enemigo armados con espadas o puñales, enfrentándose así cuerpo a cuerpo. Se perdía así la funcionalidad de la lanza, dando paso a las armas de corte y filo.

Páginas relacionadas