Puntillismo



Comentario

El Impresionismo adolece de una falla muy grave: al desproveer de importancia al tema, a la composición, al autor, al espectador, el único sentido de la pintura es el estético, y éste se agotó rápidamente. El puntillismo pretende recuperar el carácter científico de la investigación cromática. Para conseguirlo retoma las investigaciones sobre el color local y sus combinaciones de primarios, ejecutadas en pinceladas minuciosas que eviten las mezclas heterogéneas de los impresionistas. Al mismo tiempo, pretende recuperar importancia académica y ser reintroducido en los salones oficiales. Para ello retoma la lógica en la mirada y la disciplina en la ejecución material de los cuadros. El resultado es bastante extraño, puesto que las imágenes se encuentran sometidas a sólidas composiciones geométricas, lejos de la espontaneidad de los impresionistas. Los colores se aplican en puntos de color primario, uno junto a otro que, vistos desde lejos, se mezclan en la retina dando el efecto de gamas cromáticas. El puntillismo fue creado y desarrollado por Seurat, quien lo denominó en un primer momento cromo-luminismo. Posteriormente, el lenguaje popular lo transformaría en puntillismo, por la forma de la pincelada que extiende puntitos de color por la superficie del lienzo, o divisionismo, por la rígida separación de los colores primarios y locales en estos puntitos. Otros autores fueron Signac, Cross y Pisarro, quienes pretendieron acercarse, muy someramente, a compromisos de tipo político con facciones proletarias. Pero los más implicados con la realidad social fueron los divisionisti italianos, vinculados al anarco-sindicalismo, y que terminan por despegarse de sus homónimos franceses. Una de las obras más famosas del divisionismo es el Baño en Courbevoie, de Seurat.

Páginas relacionadas