Las consecuencias

Biblia de la casa de Alba. Creación y pecado de Adán y Eva
Época: Arte Español Medieval
Inicio: Año 1200
Fin: Año 1300

Antecedente:
Las pinturas de Sijena

(C) Angel Sicart



Comentario

Sin duda son las pinturas del monasterio de Sijena las más representativas en el ámbito peninsular de lo que hace años el profesor Grodecki llamó de diversas formas: protogótico, primer gótico, románico tardío, clásico... y que en algún momento se quisieron resumir en Estilo 1200, para pasar luego a una denominación más blanda, Arte del 1200, en la que se encierran unos sorprendentes años que, en lo tocante al mundo del color, parecen haber pasado de puntillas por los distintos reinos de la Península.
El impacto directo de Sijena desde su finalización hacia 1220 no debió ser intenso si nos atenemos a lo conocido. Admitiendo su lejano eco años más tarde en las pinturas de la cabecera de la propia iglesia monástica, ningún parentesco se encuentra, como se ha querido ver, con las pinturas de la sala capitular del monasterio de Arlanza. Hay que esperar al último tercio del mismo siglo XIII para ver una coincidencia en lo ornamental con la techumbre de la catedral de Teruel (Novella, 1965).
Al margen de todo ello, tan sólo aproximaciones de época a través de miniaturas que incluso le preceden en el tiempo, por ejemplo: la Biblia de Lérida, de origen incierto y sugestivo apunte hacia Sijena (Yarza, 1990), un grupo de manuscritos procedentes de Las Huelgas, la figura de Fernando II del Tumbo A de la catedral de Santiago, quizás la más inglesa de todos los manuscritos, o la más tardía, dentro del mismo códice, de Alfonso IX, con ciertos rasgos peninsulares y otros centroeuropeos.

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