Capillas funerarias y monumentos sepulcrales

Catedral de Santo Domingo de la Calzada (La Rioja). Capilla Mayor
Época: Arte Español Medieval
Inicio: Año 1200
Fin: Año 1350

Antecedente:
Escultura gótica en Castilla
Siguientes:
Capillas funerarias
Monumentos sepulcrales
Lápidas

(C) Angela Franco Mata



Comentario

El arte funerario es el que más patentemente da la tónica de los valores trascendentes de la sociedad y paradójicamente de la idea de la fama y sentido de la pervivencia. Incluso en la muerte, las clases sociales elevadas -realeza, nobleza y clero- manifiestan su deseo de perpetuar su memoria. Excede al presente contexto un detenido análisis. Me limitaré a pergeñar unas ideas indicativas a propósito de la ubicación, tipología y significación de la extraordinaria cantidad de sepulcros durante el siglo en análisis.
Iniciando el recorrido por los sepulcros reales, España, a diferencia de Francia, se caracteriza por la enorme diversidad de lugares de enterramiento, hecho motivado por los sucesivos avances de la reconquista. En este sentido, nuestro país puede ser considerado como un gran cementerio. Era algo así como el certificado de un nuevo dominio. Así lo patentizan Fernando III el Santo y su hijo Alfonso X -enterrados en Sevilla-, este último dentro de la moda imperante en Europa de hacer sepultar su cuerpo en lugar distinto de las vísceras y el corazón. Los Reyes Católicos, que idearon y construyeron San Juan de los Reyes en Toledo como lugar de enterramiento, decidieron en última instancia hacerlo en Granada, colofón de la reconquista.

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