España oriental

Altamira. Neocueva. Cabeza de bóvido
Época: Paleolítico
Inicio: Año 20000 A. C.
Fin: Año 5000 D.C.

Antecedente:
Distribución geográfica

(C) Eduardo y Sergio Ripoll



Comentario

Algunos puntos dispersos, pero importantes, corresponden al arte paleolítico en las regiones mediterráneas, en el territorio en el que predomina la facies llamada arte levantino de las manifestaciones artísticas postpaleolíticas. Así, cerca de la desembocadura del río Ebro, se encontraban las figuras actualmente desaparecidas de la cueva de La Moleta de Cartagena (Sant Carles de la Rápita, Tarragona), con la enigmática asociación de un toro rampante de tipo paleolítico antiguo, de color negro, junto con unos anchos trazos del mismo color de lo que parecía ser -en una interpretación forzada- una figura humana de tipo levantino. Un poco más al sur, en Cueva Matutano (Villafamés, Castellón), en un nivel Magdaleniense fechado en 12.090 + 170 BP, se halló en el año 1979 un canto rodado con la figura de un cuadrúpedo indeterminado. Hacia el sur hay otros hallazgos de arte mueble como Les Mallaetes (Barig, Valencia), Cova del Barranc (Fleix, Alicante) y Cova del Tossal de la Roca (Vall d'Alcalá, Alicante). Pero la más importante -en número y en elementos iconográficos- colección de arte mueble de la Península Ibérica es sin duda la que proporcionó el yacimiento de la cueva de El Parpalló. En sus excavaciones, Luis Pericot halló unas 5.000 plaquetas grabadas o pintadas, o con ambas técnicas a la vez. Corresponden a una larga secuencia del Paleolítico Superior y son muy importantes desde el punto de vista de la evolución estilística, motivo por el que siguen siendo objeto de notables estudios. En la Cova Fosca y en la Cova de Reinós (ambas del Vall d'Ebo, provincia de Alicante) se hallan las únicas muestras de arte parietal paleolítico de la región valenciana cuyo descubrimiento y estudio ha llevado a cabo Mauro S. Hernández Pérez. La primera contiene varios grabados, en buena parte zoomorfos (caballos, ciervos y un bóvido). En la segunda existe un cáprido de color vinoso. Las representaciones murales de estos lugares han sido atribuidas al Solutrense y por ello paralelizadas con la etapa clásica de las plaquetas de El Parpalló, al menos parcialmente (Estilo II-III de Leroi-Gourhan). En la provincia de Albacete se encuentra la cueva de El Niño (Ayna), descubierta en 1971 y publicada por M. Almagro Gorbea. Contiene en su entrada una serie de figuras de la facies levantina y en el interior otras -cérvidos y cápridos- que constituyen un claro santuario paleolítico. Probablemente pertenecen al Magdaleniense medio.

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