Fotografía y documento

Emigrante recogedor de algodón
Época: XX17
Inicio: Año 1945
Fin: Año 1950

Antecedente:
América

(C) Virginia Tovar Martín



Comentario

La Farm Security Administration (Administración para la seguridad agraria) era un organismo encargado de enviar ayuda a los granjeros empobrecidos por la mecanización del campo, la sequía y las consecuencias del desastre económico del 29. Para conocer la situación exacta, la FSA envió fotógrafos entre 1935 y 1942, a retratar la América rural. Con esta campaña, y con las fotografías publicadas en la prensa, se pretendía informar a los habitantes de las ciudades industriales y comerciales de las condiciones en que se desarrollaba la vida en el campo y, en definitiva, mantener entre los dos sectores la frágil alianza que había permitido gobernar a los demócratas. Dorothea Lange, Ben Shahn y Walker Evans, entre otros, llevaron a cabo esta labor y consiguieron elocuentes documentos de la América profunda.Dorothea Lange (1895-1965) fue más allá del documento. Ya antes de entrar en la FSA, cuando trabajaba como retratista en su estudio de San Francisco, fotografió las colas de gente sin trabajo y sin casa que esperaban para recibir comida de caridad; expuso las fotografías en una galería de Oakland y un economista, Paul S. Taylor, las utilizó como ilustración a su informe sobre los problemas laborales y agrícolas de California. Luego, dentro del proyecto de la FSA y en el mismo estado, las imágenes de recogedores de guisantes en el campamento de Nipomo, donde había dos mil quinientos trabajadores viviendo en condiciones infrahumanas, causaron impresión entonces y siguen impresionándonos hoy. El retrato de Florece Thomson, una viuda con sus tres hijos cosidos a ella (Madre emigrante, California, 1936, Washington, Biblioteca del Congreso), sirvió para que el Gobierno se hiciera cargo de la situación y pusiera remedio; se enviaron alimentos y se abrieron campamentos de ayuda. Como en los años de Jacob August Riis (1849-1914), en Nueva York (How the other Half Lives, Cómo vive la otra mitad, de 1890) o de Lewis Wickes Hine (1874-1940), retratando trabajadores, la fotografía cumple una importante misión social y tiene más fuerza que todos los murales pintados por Ben Shahn (1898-1969), Thomas Hart Benton (1889-1975) -el maestro de Pollock- todos los demás realistas."¡Manos fuera¡", decía Dorothea Lange para referirse al modo en que hacía las fotografías, en un estilo documental, voluntariamente no artístico, sin preparación previa y sin artificio, como sugerían las propias directrices del proyecto. Así trabajaba también Ben Shahn (1898-1969), un pintor procedente de Lituania, que hizo fotografías para la FSA y que utilizaba una cámara especial, provista de un visor capaz de hacer un giro de noventa grados, lo que le permitía retratar sin que lo advirtieran. Interesado siempre por la vida contemporánea pintó series sobre acontecimientos políticos (el caso Dreyfus, el juicio de Sacco y Vanzetti) y se inició como muralista con Diego Rivera (1886-1957) en el Rockefeller Center de Nueva York.El otro fotógrafo importante de la FSA es Walker Evans (1903-1975). Evans pasó unos años en París, pero el ambiente de la vieja metrópoli no le satisfizo y volvió a Nueva York en 1928, cada vez más interesado por la fotografía, que estudió sistemáticamente en la revista de Stieglitz, "Camera Work". Según confesó, sólo La mujer ciega de Paul Strand (1890-1976), de 1916-1917, una imagen brutalmente directa, pura y sin trucos, consiguió atraer su atención; y su estilo severo, frío e impersonal, se encuentra muy próximo al de Strand. "Evans parece -ha escrito Szarkowski- tan transparente y desinteresado como el fotógrafo de una compañía de seguros" o como un fotógrafo de la policía, podemos añadir. Evans parece no tocar nada. En Organo de iglesia, Alabama, de 1936, los papeles y las colillas siguen en el suelo -que nadie ha recogido para que la foto quede bien-, la pizarra está sin borrar y la cortina sin correr; ni preparación, ni sofisticación ni retórica. Como Dorothea Lange en la costa oeste, Evans retrató el sur más profundo, muchas veces sin personas, sólo sus objetos cotidianos y sus huellas, que resultan en estas imágenes más elocuentes que ellos mismos. Extremadamente libres los dos y difíciles de sujetar a las normas de la dirección del proyecto, Evans salió de él a los veinte meses y Lange duró más tiempo, pero tuvo continuos enfrentamientos con la dirección.Las fotografías de la FSA se enmarcan en una tendencia documental o de fotografía directa, muy extendida en los años treinta, en fotógrafos como Henri Cartier-Bresson (1908) en Francia o August Sander (1876-1964) en la Alemania de Weimar.

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