Fin de los conflictos

Rubens pintando la Alegoría de la Paz
Época: relac-inter
Inicio: Año 1660
Fin: Año 1789

Antecedente:
La sucesión austriaca

(C) Antonio Blanco Freijeiro



Comentario

El gobierno de D`Argenson complicó la política francesa en Italia y no favoreció nada la coalición antiaustríaca, triunfante en el Milanesado, pero en 1746 fueron derrotados en Piacenza y las tropas enemigas entraron en Provenza. Deseoso de establecer un Confederación de Estados basada en Piamonte, desaprovechó múltiples oportunidades por su afán de acercarse a Carlos Manuel, cuando éste tenia proyectos muy personales. La guerra terminó con el gran fracaso francés en el puerto de Exilles, en 1747. Además, un año antes, había muerto Felipe V y desaparecía la influencia de Isabel de Farnesio, que había marcado una época. Su sucesor, Fernando VI, casado con la probritánica Bárbara de Braganza, abandonó las cuestiones italianas y quedaron estancadas las hostilidades. Por su parte, Londres quiso atraerse a España y retirarla del bando galo, mas las complicadas negociaciones no cuajaron por el controvertido tema de Gibraltar y la petición de mayores ventajas comerciales en América. Tales conversaciones no tuvieron por menos que crear recelos e inseguridades en la corte de Luis XV.
Retomando las estrategias de anteriores campañas, Versalles volvió de nuevo sus miras hacia los Países Bajos con el fin de ganar posiciones en la contienda. Tal como se había proyectado, un ejército francés al mando de Mauricio de Sajonia conquistaba los Países Bajos con tres importantes victorias: Fontenoy, en 1745; Recourt, en 1746, y Lawfeld, en 1747. Tampoco las fuerzas británico-holandesas, respaldadas por contingentes austriacos, pudieron evitar la invasión de Holanda, lo que provocó el triunfo de Guillermo IV de Orange frente a los regentes por el nombramiento de estatúder por las siete provincias, aterradas ante la inminente agresión exterior. Los deseos de paz se extendieron entre todos los combatientes, pero no había consenso para el inicio de las discusiones porque Gran Bretaña quiso imponer sus criterios y buscó la victoria total en la guerra. La caída en desgracia de D'Argenson y la ofensiva en Holanda para la ocupación de la desembocadura del Rin, disuadieron a Londres de prolongar aún más la situación. Mientras, Versalles accedía a la mediación holandesa en las conferencias, sobre todo cuando Francisco I se retiró de los campos de batalla. Había logrado sus objetivos y hasta contaba con los subsidios de Rusia si Prusia persistía en su actitud.

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