La Toscana

Baptisterio de San Juan (Florencia). Puerta del Paraíso
Época: Expans europea XVI
Inicio: Año 1500
Fin: Año 1600

Antecedente:
Las Italias

(C) ARTEHISTORIA



Comentario

Algo parecido a Nápoles, Milán y Génova se podría decir respecto a Florencia, aunque en este caso la dependencia respecto a España fuera mucho menor y fuera disminuyendo a medida que se recuperaba y consolidaba el ducado de Toscana por obra de los nuevos Médicis que se apoderaron del poder en la vieja república florentina. Ésta, tras la serie de cambios que se sucedieron desde la muerte de Lorenzo el Magnífico en 1492 (invasión francesa, caída de los Médicis, etapa de Savonarola, tutela de Francia, vuelta de los Médicis, vinculación con el Papado, levantamiento de 1527, presión española...), desapareció en la práctica hacia 1530, fecha en la que otro Médicis, Alejandro, se hizo fuerte al frente del gobierno florentino, introduciendo modificaciones en el régimen constitucional republicano que derivaría a un tipo de poder más personalizado, autoritario y centralizado en la figura del príncipe, tachado incluso por algunos de tiranía.
Alejandro fue asesinado en 1537 por su primo Lorenzaccio, acontecimiento que propició la llegada al poder del joven Cosme de Médicis, impulsor definitivo del giro iniciado en el sistema político de Florencia en dirección a un régimen de apariencia republicana pero con claras referencias prácticas de Monarquía absoluta. El mandato de Cosme se caracterizaría pues por la afirmación de su autoridad frente a cualquier disidencia o contestación, para lo cual no dudó en suprimir las autonomías, debilitar los óranos representativos, reprimir los bandos e imponer con firmeza su concepción soberana. De esta manera fue surgiendo un Estado de corte absolutista que abarcaba la Toscana, extendiéndose además con alguna que otra conquista significativa como fue la toma de Siena en 1545. Gozó Cosme de un prolongado reinado que le permitió fortalecer el entramado estatal que había formado mediante la creación de cuerpos de gobierno y administración, de un ejército adaptado a los nuevos tiempos y de medidas que tendían a dinamizar su economía. El reconocimiento exterior de este destacado personaje aumentó considerablemente al serle otorgado por el Sumo Pontífice en 1570 el título de Gran Duque de Toscana. Todo este proceso de engrandecimiento del Estado organizado sobre los restos de la ya superada República florentina continuó hasta finales de siglo, pues los nuevos mandatarios que se sucedieron tras la desaparición del primer Gran Duque, concretamente Francisco (1574-1587) y Fernando (1587-1609), prosiguieron dicha labor.

Imágenes

Catedral de Florencia. Campanile Arcón florentino