Debido a su pésimo estado de salud y los problemas económicos tuvo una difícil juventud. Sus primeros trabajos fueron como actor y periodista. Con veintisiete años establece su residencia en París. En la década de los años cuarenta, coincidiendo con la
llegada al poder de los nazis, Camus se opuso abiertamente a este régimen, formando parte de la
Resistencia francesa durante la
ocupación. Es en estos años cuando empieza a crecer su prestigio como novelista con obras como "El extranjero", pero la novela con la que alcanza verdadero reconocimiento es con "La peste". Camus apoyó el existencialismo y el teatro del absurdo. Es además autor de "El hombre rebelde", "Muerte feliz", etc. En 1957 recibe el Premio Nobel de literatura.