Su trayectoria literaria comienza a los veinte años. En esta época escribe algunas obras en las que manifiesta su rechazo por el romanticismo, al tiempo que se descubre la impronta que en él causan Ibsen y Kierkegaard. Educado en la escuela realista, en sus inicios aparece directamente influenciado por
Nietzsche. En sus dramas expresa
enfrentamientos psicológicos que se resuelven de modo violento. Su obra recoge todas las tendencias que cierra el XIX e inauguran el siglo XX. Fue el precursor del naturalismo, abordó el expresionismo, etc. Se adentró en los problemas sociales de su época y abordó con toda naturalidad las situaciones más cotidianas. Atraído por el mundo de los sueños, se adentró en el simbolismo y cuestionó las verdades religiosas. De su legado literario cabe citar: "El cuarto rojo", "Casados", "El hijo de una criada", "Infierno" y "La señorita Julia", entre otras obras