El papel de Margarita de Austria será determinante en la educación de su sobrino
Carlos I. Margarita era hija del emperador
Maximiliano I y María de Borgoña, educándose desde 1482 en la corte francesa ya que se había concertado su matrimonio con el delfín, futuro
Carlos VIII de Francia. La boda obedecía a las ansias del emperador por acercarse a los franceses, proyecto que no se llevará a cabo. Maximiliano decidió entonces dar un giro a su política exterior y se acercó a los
Reyes Católicos con el fin de aislar a Francia. En esta línea se diseñó un doble enlace matrimonial: Margarita casaría con el príncipe Juan, heredero de la Corona española, y
Felipe con
Juana.
En el trayecto entre Flandes y España, la expedición que traía a la futura reina sufrió una fuerte tormenta, pensando incluso en el naufragio. Para que su cadáver fuera reconocido si se producía el hundimiento del barco, escribió en una tablilla la siguiente leyenda: "Aquí yace Margarita, gentil damisela, dos veces casada y muerta doncella". Hacia referencia a los dos intentos de matrimonio que se habían efectuado, ninguno consumado. Afortunadamente la joven reina llegó a su destino y la boda se pudo celebrar en Burgos, en 1497.
Este enlace apenas duró seis meses ya que el príncipe Juan fallecía en Salamanca poco después de la boda. Se achacó la muerte del príncipe a su fogosidad sexual, manifestando en alguna ocasión la propio Isabel su rechazo a esta conducta. Sin embargo, es bastante probable que don Juan muriera víctima de la tuberculosis.
Viuda, Margarita vuelve a Flandes donde se proyecta un nuevo matrimonio. En 1501 casará con el duque Filiberto II de Saboya que fallecerá tres años después. De regreso a Flandes, Margarita se dedicará al cuidado y la educación de su sobrino Carlos mientras ejerce como regente de los Países Bajos (1507-1515).
La muerte de
Fernando el Católico en 1516 hace que Carlos sea nombrado rey de Castilla y Aragón. El futuro emperador confiará en Margarita como gobernadora de los Países Bajos en las próximas décadas, realizando una importante labor al modernizar la administración del territorio, contando con la colaboración de los importantes grupos de presión de la zona. Siempre apoyó a su sobrino en la política antifrancesa, siendo la protagonista de la firma del
Tratado de Cambray (1529) entre
Carlos I y
Francisco I. Su muerte en 1530 dejará un importante vacío difícil de superar.