Hijo de
Sancho IV el Bravo fue apodado el Emplazado. Su madre,
María de Molina, hubo de asumir la regencia del reino durante su minoría de edad, lo que ocasionó continuos enfrentamientos con la nobleza castellana. En 1309 conquistó Algeciras junto con
Jaime II de Aragón. Inició la toma de Granada, pero la muerte de gran parte de la nobleza le hizo desistir.