En el año 218 a.C. había sido elegido cónsul Publio Cornelio Escipión, miembro de una de las familias más ilustres de Roma. Con motivo de la
Segunda Guerra Púnica que estalló ese mismo año, el Senado había previsto que Publio partiera para Hispania mientras que
Tiberio Sempronio -el otro cónsul- desembarcara en Africa. De esta manera se pretendía vencer a los cartagineses. Pero los romanos no contaron con la llegada de
Aníbal a Italia por lo que ambos cónsules recibieron la orden de embarque. Escipión se dirigió a Marsella donde recibió la noticia de que Aníbal había cruzado los Pirineos y franqueado el Ródano. Cuando se dirigió con el grueso de las tropas a encontrarse con los cartagineses contempló como Aníbal había cruzado el río y disponía de ventaja. Escipión envió una parte de sus tropas a Hipania al mando de su hermano
Cneo y él regresó a Italia para preparar el encuentro. Las tropas de Tiberio se sumaron a las de Publio en la Galia Cisalpina. En el Tesino se produjo el primer enfrentamiento favorable a Aníbal, resultado que se repetiría en Trebia.
Años más tarde Publio se trasladó a Hispania para presionar a los refuerzos cartagineses que aguardaban en la península. Publio y su hermano Cneo se extendieron hacia el sur pero fueron detenidos por las tropas de
Asdrúbal. Publio falleció en las cercanías de Cástulo y Cneo moría junto a Lorca.