Constancio III era miembro de una familia gala que había sido romanizada hacía un tiempo. Intervino a favor de
Honorio en la lucha contra los usurpadores Máximo en Hispania y Constantino III y Jovino en la Galia. En agradecimiento a su colaboración, Constancio recibió la mano de
Gala Placidia, hermana de Honorio, al tiempo que era asociado al trono al ser nombrado augusto. Sólo pudo disfrutar de siete meses como emperador.