El objetivo fundamental de los discursos de Isócrates será la unidad de Grecia. Se formó con
Sócrates y
Gorgias, fundando hacia 393 a.C. una escuela con la que consiguió crear un modelo a seguir. Su deseo de unificación le llevó a apoyar indiscutiblemente a
Filipo de Macedonia como podemos apreciar en uno de sus discursos, el famoso "Panegírico". Debido a su bajo tono de voz y su timidez no se convirtió en un líder pero eso no impidió desarrollar su ideología.