Gracias a los textos de los poetas satíricos como
Marcial y
Juvenal, a los restos de las pinturas conservadas en Pompeya y a otro tipo de fuentes arqueológicas y escritas conocemos de forma bastante veraz la manera de vivir de los romanos y las romanas durante la
época republicana y
el Imperio. Podemos conocer cuál sería el papel del
trabajo en la sociedad, como desarrollaban su labor
los agricultores,
los mineros,
los artesanos,
los comerciantes o
los financieros, cuál era
el coste de la vida, cómo estaba constituida
la familia, el papel de
las mujeres en la sociedad,
el sistema educativo,
sus diversiones o la regulación de
la prostitución. Así mismo se conocen de manera bastante fidedigna como eran
sus ciudades y sus casas,
la filosofía,
el derecho,
la religión,
el arte o
la ciencia. De esta manera nos acercarnos a una forma diferente de conocer la historia de Roma, sin dejar de lado los asuntos políticos y económicos.