Desconocemos cuál fue la formación que realizó Vittore Carpaccio, apreciándose en sus primeras obras una amplia serie de influencias, desde la Escuela veneciana con
Antonello da Messina hasta la
pintura flamenca, pasando por
Mantegna o
Piero della Francesca. Su estilo se acerca a
Gentile Bellini, interesándose por los temas cortesanos ejecutados con multitud de figuras y arquitecturas dentro del más puro ambiente veneciano. Las atmósferas y las perspectivas nos trasladan a la Ciudad de los Canales, transmitiendo el exquisito mundo de la Serenísima República en el
Renacimiento. Interesado también por los retratos, Carpaccio se vio influido a partir del
Cinquecento por
Giorgione y
Giovanni Bellini, ejecutando una serie de imágenes plenas de color y acordes tonales.