Estas dos escenas circulares, en un formato muy practicado por El Bosco, son la parte posterior de una tabla pintada al óleo titulada el
Arca de Noé. La obra pudo ser integrante de un conjunto dedicado al Diluvio Universal, del que también se conservaría el
Mundo antes del Diluvio, en el mismo museo de Rotterdam. Ambas tablas están pintadas por detrás con similares escenas: una dedicada a los santos (en este caso la Resurrección de Lázaro), y otra con agresiones de los demonios a los seres humanos durante el desarrollo de sus labores cotidianas (ver el otro
Reverso).