De todos los dibujos atribuidos a El Bosco no queda certeza alguna de su verdadera autoría. La mayor parte pueden ser recreaciones de seguidores, imitadores o artistas contemporáneos movidos por intereses similares a los del Bosco. En cualquier caso, poseen un espíritu similar, de interés por lo fantástico más allá del mundo de lo real, pero igual de cotidiano. En este caso vemos un sorprendente cráneo con una patas traseras que parecen reptar e impulsarlo hacia delante. Junto a él, una figurilla que no parece tener relación con el cráneo, un diablo alado con rostro humano y un embudo por sombrero, imagen utilizada por El Bosco en pinturas como
La Extracción de la Piedra de la Locura.