Los diferentes personajes que aparecen en este dibujo son reconocibles en otro dibujo atribuido a El Bosco, el
San Antonio de Dresde. En este boceto apreciamos hasta cuatro estudios diferentes de un santo con barba, enfrascado en la lectura. Son variaciones de postura que recuerdan a la que adoptará definitivamente en el dibujo mencionado. Le rodean, como es habitual en las representaciones del santo, múltiples monstruos y demonios, algunos con forma humana, que remedan burlonamente la actitud devota de San Antonio.