Los personajes que aparecen en los dibujos atribuidos a El Bosco pueden ser monstruos demoníacos o tipos humanos sacados de los ambientes más pobres y vulgares, como veíamos en el caso de los
Tullidos, o como sería el caso de estas Dos Monjas, que no tienen ningún rasgo fantástico. Sin embargo, el tono con el que están pintadas las hace aparecer como dos viejas brujas, pobres, encorvadas, tal y como El Bosco presentaba siempre satíricamente a los más desfavorecidos.