Este cuadro es una de las alas laterales del tríptico de las
Tentaciones de San Antonio. El otro lado lo constituye el
Vuelo y caída de San Antonio, en cuyo reverso figura una escena de la pasión de Cristo, al igual que en este cuadro que ahora contemplamos. A San Antonio le acosan diversas visiones que le llaman a los placeres mundanos: en el centro, una princesa endemoniada le ofrece su cuerpo desnudo. Abajo, una mesa llena de manjares y sostenida por seres desnudos le recuerda el hambre provocada por el ayuno del retiro. Al igual que en el Vuelo..., el paisaje que sirve de marco a la escena es sereno y despejado, todo lo contrario al panel central, con todo tipo de Tentaciones.