Nicolasia, la hermana de Giovanni Bellini, contrajo matrimonio con
Mantegna en los primeros años de la década de 1450, produciéndose una influencia mutua entre ambos pintores. El estilo escultórico y monumental de Mantegna se aprecia en esta obra, muy similar a una
Presentación en el templo pintada por Andrea en estos años. Las figuras de Giovanni son algo más blandas pero existe también un acentuado interés por el estudio de los volúmenes y de la perspectiva creada con la sucesión de figuras en diferentes planos y colocando en primer término una amplia barandilla donde se apoya la Virgen y el Niño. Los personajes están recortados sobre el fondo neutro, interesándose por los plegados de las telas y los expresivos rostros. La iluminación es típicamente
veneciana, acentuando el color como más tarde hará
Tiziano.