Nos encontramos ante uno de los escasos estudios previos que tenemos de Velázquez ya que pintaba "alla prima", es decir, directamente sobre el lienzo, sin apenas realizar bocetos. Se trata de la cabeza de Apolo, el dios protagonista de
La fragua de Vulcano que transmite la noticia de la infidelidad de Venus al herrero de los dioses. Es cierto que existen correcciones en la obra definitiva, como se ha podido apreciar en las radiografías, demostrando la capacidad del maestro para variar sus diseños. Las pinceladas son rápidas y casi imprecisas, poniendo Velázquez de manifiesto su genio a la hora de dibujar. Realizado este boceto en Italia - al igual que la obra definitiva - es un claro homenaje a la pintura del
Renacimiento que tanto estimaba el maestro sevillano.