Durante su estancia en Nueva Orleans para visitar a sus familiares, Degas realizó un buen número de
obras. Esta joven podría tratarse de Estelle Musson, la cuñada del pintor, aunque es una identificación con ciertas reservas ya que las fotografías existentes de ella no son del todo buenas. La mujer se sitúa tras una mesa decorada con un tapete floreado y un gran jarrón con flores rojas y grandes hojas verdes. Sentada sobre un sillón, gira su cuerpo y su cabeza para observar qué ocurre a sus espaldas, creando una escena de carácter intimista. La iluminación procedente de la derecha impacta en la figura y en el jarrón dejando en penumbra la zona de la izquierda. El contraste de tonalidades era muy típico en el arte de
Manet, mientras que la ejecución, con una pincelada rápida, es típica de Degas, que parece crear cierto efecto atmosférico en el ambiente como también hacía
Velázquez.