La estrecha relación existente entre la arquitectura y el programa iconográfico de esta capilla han hecho pensar en
Giotto como artífice de las pinturas y también de la fábrica. Recordemos que dirigió, en calidad de maestro de obras, el
Campanile de la Catedral de Florencia. La capilla paduana es una fundación de carácter funerario de Enrico Scrovegni, un rico burgués de la ciudad. Como corresponde al sentido global de la capilla, su fundador hace entrega de la maqueta del edificio a Dios-Padre, en la zona baja del magnífico Juicio Final que decora la totalidad del muro occidental.