La Compañía de Artistas -integrada por los hermanos Gustav y Ernest Klimt y
Franz Matsch- recibió el 28 de febrero de 1890 el encargo de decorar los intercolumnios y las enjutas de la escalera del Kunsthistorisches Museum de Viena. El director de la colección de Artes y oficios del Museo, Albert Ilg, fue el encargado del programa iconográfico, eligiendo la historia de las bellas artes y la artesanía como temática.Gustav Klimt realizó el Arte Egipcio, la Antigua Grecia y el
Renacimiento Italiano. Para la ejecución de esta última pintura -que también incluía el
Quattrocento- tomó como referencia a los pintores de la época que representaba, especialmente
Botticelli y
Giovanni Bellini. Las figuras se adecuan al marco y parecen apoyarse en el arco. En la izquierda podemos contemplar a un humanista, vestido de negro, mientras que en la derecha nos encontramos con una figura vinculada a la religión, coronada por un halo dorado y acompañada por un angelote. De esta manera, se presentan las dos fuentes del
arte renacentista: el Humanismo y la Religión. Las figuras están dotadas de un excepcional volumetría y un acentuado realismo, relacionándose con el estilo historicista que
Makart había puesto de moda en la Viena de la segunda mitad del siglo XIX.