Compañero de Ixión, este lienzo formaba parte de una serie de los "Cuatro Condenados" pintada por Ribera en 1632. Tizio había intentado violar a Leto por lo que fue condenado a los Infiernos, donde los buitres devoraban su hígado que era permanentemente renovado, siendo un castigo eterno. La impresionante figura de Tizio aparece en una postura tremendamente escorzada, con la que refuerza el momento de violencia y tensión que se vive en la composición. En la penumbra, un buitre tira de sus intestinos provocando el gesto de dolor y sufrimiento del personaje, representado con total
naturalismo. La iluminación empleada aumenta la violencia al utilizar un potente foco de luz que deja en penumbra el fondo, creando un efecto tenebrista de inspiración
caravaggiesca. La luz resbala por la potente anatomía de Tizio, en la que apreciamos cierta influencia de
Miguel Angel. Con estos trabajos, Ribera se abre un merecido espacio entre los genios del
Barroco.