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Desarrollo


CAPITULO II Noticias de la navegacion desde el puerto de Perico hasta el de la Puná; vientos y curso de las aguas en esta travesía 379 Las brisas, que con mi recalada, segun queda dicho, hacen variar la sazón del tiempo y clima de Panamá formando el verano, son tambien las que lo diversifican en la travesía desde el puerto de Perico hasta el de la Puná ó, mas propiamente, hasta cabo Blanco. Á proporcion, pues, que las brisas vientan en Panamá, van poco á poco recalando y haciendo oposicion á los vientos sures hasta que llegan á predominarles y quedar entabladas; assi, conforme se retardan ó adelantan en aquella ciudad, lo executan en la mar. Por lo regular, solo alcanzan estos vientos hasta el equador, adonde, llegando yá con poca fuerza, se experimentan calmas y vientos inconstantes, varios y endebles, pero á veces suelen recalar mas y llegar hasta la isla de la Plata ó sus cercanías y, en todas ocasiones, vientan con mas fuerza quanto con mas inmediacion á Panamá. Estos vientos, que son por el norte hasta el nordeste, mantienen despejada la athmosphera claras las costas y no se experimentan con ellos turbonadas de agua, pero sí fuertes ráfagas de viento que, si no se tuviera cuidado de preparar la maniobra con tiempo, serian muy arriesgadas y, con mayor ímpetu y frequencia desde el cabo de San Francisco hasta la ensenada de Panamá. 380 Quando cessan las brisas, empiezan á tomar cuerpo los sures y son mas fuertes en su tiempo que aquellas; estos no vientan precisamente del sur, como muchos han creido, sino desde el sueste hasta el sudoeste, apartandose en unas ocasiones mas que en otras del sur.

Quando se inclinan al sueste, que es de la parte de la tierra, son acompañados de turbonadas de aguaceros fuertes y viento pero duran poco rato y passan. Los navios que hacen su comercio de la costa del Perú y Guayaquil á Panamá suelen procurar salir de sus puertos quando reynan los sures para restituirse en tiempo de nortes y hacer los viages mas breves pero esto no quita que lo executen en todos los otros con la pension de estar algo mas en la mar hasta que consiguen tomar el puerto de Palta, pero muchas veces se ven precisados, quando lo practican navegando en contrario sazón, á arribar á los puertos de Tumaco, Atacamas, Manta ó punta de Santa Elena para hacer nueva provision de viveres y aguada. 381 Estos son los vientos generales que reynan siempre en aquel transito porque, aunque alguna vez cambien, duran poco tiempo sin volver á la parte por donde reyna el viento entablado. 382 No siguen las corrientes en aquellos parages tanta regularidad como los vientos porque en la sazón de las brisas corren las aguas desde Morro de Puercos hasta la altura de Malpelo al suoeste y oeste y desde esta altura hasta cabo de San Francisco llevan su curso al este y est sueste inclinandose para la Gorgona. Desde el cabo de San Francisco se dirigen al sur y sudoeste, cuya direccion conservan hasta 30 ó 40 leguas mar afuera, con el orden de que, á proporcion que las brisas son mas ó menos fuertes, son mas vivas las aguas en su movimiento. 383 Quando vientan los sures, corren las aguas desde la punta de Santa Elena hasta cabo de San Francisco para el norte y noroeste y lo mismo las 30 ó 40 leguas mar afuera; desde este hasta la altura y meridiano de Malpelo se inclinan con mucha fuerza para el este y el sueste desde Morro de Puercos, siguiendo la costa, algo apartado de ella, porque se dirigen unas y otras á la ensenada de la Gorgona, pero desde Malpelo hasta Morro de Puercos, por el meridiano del primero, van con violencia al noroeste y oeste.

Assimismo, en la travesía desde cabo Blanco á la punta de Santa Elena, saliendo violentas las aguas del rio de Guayaquil en las ocasiones que tiene crecientes, que se verá en su lugar, corren para el oeste y, al contrario, entran en la ensenada de la Puná quando el rio está baxo; el primer efecto se experimenta interin vientan las brisas y el segundo en tiempo de sures. 384 En cualquier tiempo que se salga de Perico para Guayaquil ó costa del Perú, se procura hacer resguardo á la isla de la Gorgona por no engorgonarse, como dicen los pilotos de aquel mar. Esto se suele experimentar muy frequentemente ó por no haver hecho el suficiente reparo ó, lo que es mas regular, por haver experimentado calmas los navios. Es assimismo preciso el guardarse de la isla de Malpelo, cuyo nombre descifra lo que es; y en los dos extremos de ir á perderse en esta ó engorgonarse en aquella, menos inconveniente hay en elegir lo ultimo que en arriesgarse á lo primero, pues todo el daño queda terminado en la mayor detencion del viage. 385 Quando una vez se llega á descubrir la isla de la Gorgona, es bien dificil poderse apartar de ella siguiendo la derrota para el sur, sudoeste, oeste y hasta el norte, y assi lo mas acertado en este caso es volver á caminar acia Panamá siguiendo la costa, que es donde las aguas forman revesa, y sin apartarse mucho de ella para no volver á caer en los hilos de la corriente que van al sueste. 386 Las tierras de toda la costa son de mediana altura desde Panamá hasta la punta de Santa Elena pero en algunos parages se descubren montañas bien altas retiradas, que son las cordilleras de la serranía interior.

Monte Christo es el parage que dá á conocer á Manta y es un cerro de bastante altura y distinguible, á cuyo pie está el pueblo del mismo nombre. 387 En las ensenadas que forma esta costa, y particularmente donde hay desembocaduras de rios, es peligroso atracarse mucho á tierra sin tener conocimiento del parage porque hay algunos baxos que aun los mismos prácticos del país no tienen muy averiguados. En la ensenada de Manta se halla uno de estos, donde varios navios han tocado estando de tres á quatro leguas de tierra, los quales con el sossiego que tienen las aguas allí dentro no han peligrado, y solo les ha sido preciso carenar inmediatamente para contener el agua que han empezado á hacer con el daño recibido de la barada. 388 En toda esta travesía no se experimentan mares alteradas porque, aunque se levante alguna cosa, quando hay ráfagas ó turbonadas, es muy poco lo que se agita y cessa luego que se echa el viento. 389 Mientras que vientan los sures, hay abromazones en la costa, las tierras están confusas y muchas veces totalmente cubiertas de vapores. Algo de esto se experimentó en nuestro viage aunque no tanto que sirviesse de impedimento para hacer todos los dibuxos del aspecto que formaban; al contrario sucede quando vientan las brisas que, estando limpia la athmosphera, lo están assimismo las tierras, y entonces se puede ir en busca de ellas con mas seguridad y confianza.

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