En tiempos de
Isabel II fue el arquitecto más destacado de la capital. Fue el primero en dirigir la escuela superior de arquitectura de Madrid, al tiempo que se ocupó del diseño de algunos de los edificios más destacados de la ciudad. A su autoría pertenecen obras como el
Palacio del Congreso de los Diputados, el palacio de Vista Alegre y del Marqués de Salamanca, además de hacerse cargo de la restauración de edificios como la Universidad Central.