Uno de los arquitectos más importantes del último cuarto del siglo XIX fue Repullés, autor de la
Bolsa de Comercio y de las reformas interiores de la iglesia de San Jerónimo de Madrid. En 1896 fue nombrado académico de número de la Real de San Fernando, sucediendo en el puesto a
Jareño. En sus obras se pone de manifiesto
el estilo ecléctico de
la arquitectura española decimonónica.