Policleto y
Mirón son considerados los promotores del
arte clásico que se desarrolla en Grecia en el siglo V a.C.
Alumno de Agéladas, se le considera el inventor del contrapossto en escultura. Su producción es en bronce y el tema más frecuente el de jóvenes atletas. De entre sus obras destaca el
Doriforo, que conocemos a través de copias romanas en mármol y que destaca por su equilibrada composición y las proporciones reguladas por un canon que él mismo estableció (el dedo índice). Armonía, simetría y ritmo también aparecen en su obra
Diadúmeno, conocida por una copia helenística que se conserva en el Museo Nacional de Atenas. Destacó también como un gran teórico con su tratado
Canon, en el que explica que la belleza humana está en la proporción, la medida y el número.